24.09.2026 | Internacionales | INTELIGENCIA ARTIFICIAL
Una verdad incómoda
“La tecnología debe estar siempre al servicio de las personas y del trabajo humano y no a la inversa, porque un proceso tecnológico sin límites éticos, ni institucionales profundiza desigualdades, precariza derechos y lamentablemente consolida nuevas formas de dominación algorítmica”, expresó Edgardo Meneghello. Presidente de la UITIDET.
“Hoy, en la actualidad, un sin número de personas vuelcan día a día en las plataformas información personal, cuestiones familiares, problemáticas laboral, y muchas dudas existenciales, quizás también búsqueda sin sentido o por curiosidad, y lo hacen de buena fe, depositando confianza que en otros no la conciben, sin saber que toda información posee un enrome valor, tengamos precaución, porque hoy el riesgo no es solamente tecnológico, es también humano, hay que crear barreras, estableciendo reglas de juego claras y con ciertas limitaciones para el bien de todos, se dice que la tecnología puede salvar tiempos pero lamentablemente quitará propósitos, no podemos quedarnos con que las maquinas van a remplazar al ser humano, quizás primero en el trabajo, pero posiblemente después en las decisiones que crean que les pertenecen.
Hoy hay un futuro incierto, la línea entre lo humano y lo artificial es cada vez más estrecha y se presta a muchas confusiones, ya que la IA en muchas ocasiones inventa respuestas o da por cierto hechos que no son reales.
Hoy es todo innovación, velocidad y mucha ansiedad, poco dialogo, ya que las pantallas en gran medida ocupan su lugar. Hay que detenernos y preguntarnos ¿estamos preparados realmente para este gran impacto?, ¿Sabemos cuál serán nuestros nuevos derechos?, ¿la cantidad de nuevos empleos que se crearán, serán muchos, menos de lo que desaparecerán?, ¿Estamos preparados para insertarnos en los nuevos trabajos o seremos los nuevos desocupados o marginados?.
Lamentablemente hay muchas dudas y desconfianza, pocas respuestas, pero debemos estar muy seguros que no habrá progreso si la tecnología no está al servicio de la dignidad humana y el trabajo decente, no hay un bienestar laboral si perdura la incertidumbre y la adaptación constante, evidenciando posibles conflictos organizacionales, disminución del compromiso, menor resiliencia, y opacidad del pensamiento crítico, motivación y compromiso.
Muchas cosas se dicen, entre ellas que la modernización reduce esfuerzos físicos, pero aumenta ritmos de producción, se han simplificado algunas tareas administrativas, pero se suplantan por mucha información que deben resolver los trabajadores. No reglamentar su uso puede estar asociado a una degradación del pensamiento crítico y creativo, lo que permitirá un crecimiento de la autonomía intelectual.
También se dicen que se mejorarán los sistemas de seguridad laboral, menos riesgo físico, menos accidentes, pero aparecerán otros como el cansancio, agotamiento cognitivo, estrés, hiperconectividad, y otros invisibles, pero de marcada consecuencias sobre el bienestar de los trabajadores. Por lo cual es un gran error subestimar el impacto de las emociones en la productividad en el desempeño organizacional.
No dejemos que nos roben la realidad…”
Edgardo Meneghello. Diplomado. Derecho Laboral. Derecho Sindical. Trabajo Infantil y Adolescente con Enfoque de Derechos. Trabajo, Sindicalismo y Derechos Humanos. Presidente de la Unión Internacional de Trabajadores/as para la Innovación y el Desarrollo Tecnológico (UITIDET).
Fuente: gremialesdelsur.com.ar









